Petróleos Mexicanos, el monopolio petrolero estatal, anunció que inició operativos de inspección de estaciones de servicio en el norte del país como parte de las acciones emprendidas para combatir el mercado ilícito de hidrocarburos. El propósito de la supervisión es evitar la distribución de combustible robado así como validar la correcta operación de las gasolinerías franquiciatarias, dijo Pemex, como mejor se conoce la empresa, en un comunicado. Los operativos aplicarán por primera vez la reforma penal en delitos relacionados con el comercio ilícito de combustible, que establece penas de seis meses a dos años de prisión y de 100 a 500 días de salario mínimo de multa a quienes posean y resguarden de manera ilícita hasta 300 litros de petróleo crudo o hidrocarburos refinados, procesados o derivados. Cuando la cantidad será mayor a los 300 litros y menor a 1,000, se impondrán penas de prisión de dos a cuatro años y multas de 500 a 1000 días, mientras que en los casos que excedan los 1,000 litros, la pena será de cuatro a 10 años de prisión y de 1,000 a 12,000 días de multa. Asimismo, quienes alteren los instrumentos de medición utilizados para enajenar o suministrar los hidrocarburos o sus derivados, podrían recibir una condena de tres a 10 años de prisión.
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